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Mariácora

¿La política, por fin, lleva falda?

Si nos paramos unos minutos a pensar, la mayoría de nosotros recordamos pocos nombres de mujer que hayan entrado al Olimpo de la política mundial. ¿Será tal vez porque son pocas? ¿Por qué han estado relegadas? ¿Por qué no sirven? ¿Por qué no han estado interesadas en el tema?          

 No se trata el mío de un feminismo radical; no pienso quemar el sujetador de nadie, ni luchar contra aquél que tenga pene. Se trata de sentido común. La palabra feminismo, si nos atenemos a la definición de la RAE, es una “doctrina social favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados antes a los hombres”. Creo que falta mucho aún para conseguir que la mujer (lo mismo que el inmigrante y la persona de color, religión o estrato socioeconómico diferente al de uno mismo) sea justamente tratada. No voy a escribir sesudos tratados sobre la mujer, sino a exponer lo que pasa en el mundo, criticarlo, comentarlo y analizarlo. A veces, casi con lágrimas en el teclado; y otras, únicamente para reírnos un rato.           

 Los franceses están a punto de elegir nuevo, o nueva, dirigente. Por primera vez, la carrera a la presidencia de Francia cuenta con participante femenina, Ségolène Royal. Si gana las elecciones, esta militante socialista se unirá al selecto club de las máximas mandatarias de Alemania, Chile, Filipinas, Finlandia, Irlanda, Letonia y Liberia. Todavía hoy es noticia que una mujer sea candidata a la presidencia de un país, y mucho más que lo haya conseguido; con el añadido de que las informaciones acerca de la actuación de mujeres en política cuentan con detalles que no se analizan respecto a los hombres: el vestuario, el maquillaje, si le favorece tal o cual peinado…

¿Es justo, anecdótico, pasajero, necesario…? ¿Aporta algo que Ségolène utilice colores sobrios o llamativos? ¿Hará mejor política? ¿Peor? ¿Resta eso credibilidad a su trayectoria pasada y futura? ¿Suma? ¿Hay que terminar con esta clase de comentarios, o es ser demasiado suspicaz? ¿Dejará algún día de calificarse la actuación de un/una política por cómo se vista o con quién se acueste? ¿O quizás este tipo de comentarios le dan un poquito de color a un área tan gris y alejada de la ciudadanía?

Así, de entrada, que una mujer ocupe la presidencia de un gobierno puede hacernos pensar que se ocupará de sacar adelante iniciativas que favorezcan a las mujeres. De la misma forma podría influir una participación creciente de mujeres en la vida política. Porque se les supone más sensibles a temas que ellas sufren en mayor medida, como malos tratos, acoso sexual, violación, etc. Porque pueden aportar sus diferentes experiencias vitales. Y porque, nos guste o no, las diferencias existen; y hombres y mujeres pueden tener, y tienen, diferentes formas de enfocar la vida, de abordar los problemas y de “coser los rotos”.

A este respecto, y según un reciente informe de UNICEF titulado “Estado Mundial de la Infancia 2007. La mujer y la infancia: el doble dividendo de la igualdad de género”, las mujeres parlamentarias han impulsado, en países como Argentina,  Rusia, Francia y Rwanda, “la aprobación de leyes relacionadas con la infancia y han contribuido a su preparación. En Rwanda, por ejemplo, las mujeres parlamentarias promovieron con éxito un aumento en los gastos de salud y educación, y el apoyo especial a los niños y niñas con discapacidades”.A pesar de que, como señala el mismo informe, hasta julio de 2006, menos del 17% de los parlamentarios en el mundo eran mujeres, éstas tienen un papel muy importante también en pueblos y pequeñas comunidades, “alterando en algunos casos la distribución de los recursos comunitarios en favor de la mujer y la infancia. Los poblados dirigidos por mujeres en Bengala occidental, India, habían invertido el doble en agua potable, aumentado las visitas de los agentes de salud y logrado una reducción de un 13% en la diferencia de género en la matriculación escolar”.

Y para terminar, una anécdota real: La amiga de una amiga, alta ejecutiva, asistía a una reunión donde era la única mujer, cuando alguien hizo cierto comentario acerca de su condición femenina y su “posible” falta de dureza en ciertos aspectos… Esta amiga de una amiga respondió al comentario de la siguiente manera:

“¿Sabe usted por qué llevo siempre pantalones y no falda? Para que no se me vean los…

1 comentario

ENRI -

Hace mucho tiempo que únicamente visto con pantalón. Dejé de poder lucir mis piernas y decidí taparlas casi del todo. Pero si no lo hubiera hecho así, creo que hoy sería el primer día de mi vida en el que hubiera escogido utilizar el pantalón. Hoy me subo al estrado en un pleno del ayuntamiento por el que he sido elegica concejal ¿ o concejala? yo me quedaría con esta segunda. La política, por supuesto, que puede llevar faldas. Puede y DEBE. Cuando algún hombre me demuestre su capacidad para concebir la vida dentro de sí mismo me quitaré el sombrero y diré "chapeau". De otra manera la igualdad entre hombres y mujeres es una realidad? quisiera creer que esa es la palabra. pERO HOY ANDO MUY JUSTA DE VOCABULARIO. Sea quizás porque hace cuatro años, tal día como hoy, DI A LUZ, PARI, TRAJE AL MUNDO, una nueva vida, algo muy, muy personal de nosotras, LAS MUJERES.