Disfraces
No soy una loba con piel de cordera.
Soy una pesimista que, intenta, cada mañana, calzarse el traje de optimista. Hoy no me lo he podido poner. Lo he dejado sobre la cama, y así me ha ido.
No soy una loba con piel de cordera.
Soy una pesimista que, intenta, cada mañana, calzarse el traje de optimista. Hoy no me lo he podido poner. Lo he dejado sobre la cama, y así me ha ido.
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